ñam-ñam!
Real de Catorce, San Luis Potosí, México.

El último día en Real de Catorce fue de una explosión visual inesperada y grata. Cuando llegamos al Túnel de Ogarrio -acceso principal al pueblo desde Matehuala- vimos un pequeño letrero de cartulina que decía que permanecería cerrado a los automóviles durante los días de la feria patronal; el susto duró muy poco, pronto nos dimos cuenta que muchas personas se subían a carretones jalados por caballos para cruzar el túnel; asimismo, otros carretones llegaban trayendo consigo a los miles de visitantes y peregrinos que en esa fecha se dan cita en Real de Catorce.
Visitar las viejas minas, montar a caballo, subirte a un Willy y terminar el viaje en un carretón es, sin duda alguna, una gran experiencia para cualquier viajero, y una gran experiencia fotográfica.